El comercio local es el alma de cada pueblo, de cada barrio, de cada ciudad.

Es el lugar de trabajo de familiares, amigos y conocidos. Es el trato de tú a tú, es llamar a tus clientes por su nombre y que aciertes con lo que necesitan.

Es tomar un café en la de Manolo o bajar a comprar el pan a la de Sara.

Es punto de encuentro, es amabilidad y es cercanía. Es facilidad de pago y diferenciación en el producto. Es tendencia y personalidad.

Es conocer y saber qué le gusta a tus clientes. Es confiar en lo que vendes y saber que no les vas a fallar. Es saber que siempre vas a estar ahí.

Por eso necesitamos el comercio local más que nunca. Porque no podemos permitir que cada pueblo, cada barrio y cada ciudad se quede sin alma.

#ApoyaAlComercioLocal