Invertir consiste en destinar sus ahorros a productos financieros, convirtiéndose en inversor, con el objetivo de obtener un rendimiento en el futuro. En lugar de mantener el capital estático, se coloca en instrumentos financieros para buscar una rentabilidad que compense, entre otras cosas, el efecto de la inflación a largo plazo. En ABANCA te ayudamos a planificar tus inversiones para alinearlas con tus metas personales o familiares, teniendo siempre en cuenta que los productos de inversión están sujetos a las oscilaciones del mercado y pueden generar tanto ganancias como pérdidas en el capital invertido.
La diversificación consiste en distribuir su capital entre diferentes tipos de productos financieros, así como en distintos sectores económicos, áreas geográficas… El objetivo de esta estrategia es evitar la concentración del riesgo en una sola alternativa. De este modo, si la evolución de una inversión concreta no es la esperada, las demás pueden mitigar el impacto, protegiendo de forma más eficaz su salud financiera global.
El perfil de riesgo es como tu "termómetro" como inversor. Es la medida que nos indica cuánto riesgo estás dispuesto a asumir en tus inversiones y cómo te sentirías si el valor de tu inversión bajara temporalmente. En ABANCA, antes de prestarte un servicio de asesoramiento o de gestión de carteras, analizamos tu situación para saber tu perfil de riesgo realizando un test de idoneidad, resultando uno de los siguientes:
- Perfil Conservador: pensado si buscas mantener tu inversión, con posibilidad de asumir una pérdida de hasta un 5%.
- Perfil Moderado: Conseguir un crecimiento de la inversión con una rentabilidad esperada moderada, aceptando una pérdida de hasta el 10%.
- Perfil Decidido: Obtener un rendimiento esperado de la inversión elevado asumiendo que, para conseguirlo, el nivel de riesgo puede ser alto, y se puede incurrir en pérdidas de hasta un 15% aproximadamente.
- Perfil Agresivo: Búsqueda de la máxima rentabilidad posible, con independencia de que el riesgo se incremente significativamente y sea muy alto (incluso superior al 15%).
Además, el test de idoneidad sirve también para determinar tu horizonte temporal, objetivos de inversión y preferencias de sostenibilidad.
En ABANCA tenemos diversas opciones de productos para invertir, pero los más comunes para empezar son:
- Fondos de inversión: Instituciones de inversión colectiva donde las aportaciones de múltiples inversores son gestionadas por profesionales (sociedades gestoras de instrumentos de inversión colectivos) para diversificar en diferentes mercados y con diversos niveles de riesgo. Existen diversos tipos de fondos de inversión, muchos no cotizan en mercados y otros sí, como los ETFs (Exchange Traded Funds).
- Valores: Compra directa de acciones de empresas (renta variable) o de títulos de deuda (renta fija) en los mercados financieros.
- Planes de pensiones: Productos de ahorro e inversión a largo plazo diseñados específicamente para complementar la prestación de jubilación.
La diferencia principal radica en la previsibilidad de los rendimientos, la naturaleza del producto así como de los riesgos asumidos:
- Renta fija: Funciona como un préstamo que el inversor realiza a una institución u organismo público o a una empresa privada a cambio de un interés pactado y la devolución del capital en una fecha de vencimiento acordada. Presenta una mayor previsibilidad en los flujos de caja, aunque generalmente ofrece un menor potencial de rendimiento y no está exenta de riesgo de crédito y de liquidez. Además, el precio al que podemos vender en el mercado un valor de renta fija antes de su vencimiento estará afectado por la evolución de los tipos de interés y el tiempo que resta hasta el vencimiento del título.
- Renta variable: Consiste en la adquisición de acciones de una compañía. No garantiza una rentabilidad ni la devolución del capital invertido, ya que el resultado económico depende exclusivamente de la evolución de la empresa y de las fluctuaciones del mercado. Ofrece una mayor expectativa de rentabilidad a largo plazo a cambio de asumir una volatilidad y, por tanto, un riesgo sustancialmente más elevadoelevada.
Un fondo de inversión es un vehículo que agrupa el dinero de numerosos inversores para que un equipo gestor profesional (sociedad gestora) lo invierta de manera diversificada en diferentes activos (acciones, bonos, etc.). Permite acceder a mercados globales, gestionar el riesgo y beneficiarse de economías de escala. Se pueden elegir diferentes tipos de fondos según el perfil de riesgo, el horizonte temporal o el objetivo de rentabilidad. Para más información sobre fondos y cómo seleccionar el más adecuado para ti, consulta nuestra página ¿Qué son los fondos de inversión?.
Los ETFs (Exchange Traded Funds o fondos cotizados) son instrumentos financieros cuyas participaciones cotizan en bolsa de la misma forma que una acción, algunos de ellos replicando la evolución de un índice de referencia (como el Ibex 35 o el Euro Stoxx 50). Sus características principales son:
- Inmediatez en la operativa: A diferencia de los fondos de inversión tradicionales, cuyo valor liquidativo se calcula al cierre del día, los ETFs se pueden comprar y vender en el mercado en tiempo real durante la sesión bursátil.
- Costes de gestión competitivos: Al tratarse habitualmente de productos de gestión pasiva que replican un índice, sus comisiones de gestión suelen ser inferiores a las de los fondos de gestión activa. No obstante, se debe tener en cuenta que la operativa devenga comisiones de intermediación, corretaje o custodia.
La diferencia fundamental radica en la naturaleza del producto, el modelo de gestión, en la concentración y los riesgos asumidos:
- Acciones: Como inversor eliges de forma individual la empresa específica en la que quieres invertir. El rendimiento obtenido dependerá exclusivamente de la evolución financiera de dicha compañía y de su cotización. En este caso, el riesgo se encuentra altamente concentrado en un solo activo.
- Fondos de inversión: El capital se integra en un patrimonio común gestionado por profesionales (sociedad gestora), quienes lo distribuyen entre una amplia selección de empresas, sectores y países, respetando la política de inversión del fondo. Este modelo proporciona una diversificación automática, reduciendo el impacto que tendría la evolución negativa de un único activo sobre el conjunto de la cartera.
La elección depende, entre otras cosas, del objetivo financiero y del plazo en el que necesites disponer de tu capital:
- Planes de Pensiones: Diseñados específicamente para la jubilación, ofrecen la ventaja fiscal de reducir tus aportaciones en la base imponible del IRPF. Tienen carácter ilíquido; el capital solo se puede recuperar al jubilarse o en supuestos excepcionales regulados por ley (como desempleo de larga duración, enfermedad grave o aportaciones con más de 10 años de antigüedad).
- Fondos de inversión: Permiten solicitar el reembolso en cualquier momento al valor liquidativo correspondiente, el cual fluctuará según las condiciones del mercado, pudiendo generar pérdidas o ganancias.
En ABANCA queremos que tengas el control total de tu dinero de la forma más cómoda posible. Para seguir la evolución de tus posiciones, cuentas con el Bróker Online dentro de nuestra banca a distancia. Desde ahí puedes consultar en tiempo real el estado de tu cartera, ver los movimientos y analizar el rendimiento de tus activos. Además, si prefieres un trato más personal, tu gestor siempre estará disponible para explicarte cualquier detalle de tus inversiones.
Dependiendo del producto en el que quieras invertir los riesgos a asumir serán de diferente naturaleza. Los riesgos principales son:
- El riesgo de mercado: que el precio de tus activos baje por la situación económica.
- El riesgo de liquidez: que no puedas vender tu inversión justo cuando necesites el dinero.
- El riesgo de crédito: que la entidad que emitió el activo financiero no cumpla con sus obligaciones de pago y no te devuelva los intereses o el capital invertido.
- El riesgo de tipo de interés: que las variaciones en los tipos de interés oficiales afecten al valor de tus inversiones. Por ejemplo, si los tipos de interés suben, el precio de los bonos que ya posees suele bajar.
- El riesgo divisa: posibilidad de sufrir pérdidas debido a las fluctuaciones en el tipo de cambio cuando inviertes en activos denominados en una moneda extranjera.
Invertir siempre implica un componente de incertidumbre, y es fundamental que lo sepas.
La principal ventaja de mirar al futuro es la capacidad de superar la volatilidad puntual del mercado. Al mantener tu inversión a largo plazo, puedes beneficiarte del efecto del interés compuesto, que consiste en la reinversión de los rendimientos obtenidos para generar nuevos flujos de capital de forma acumulativa. Esta estrategia contribuye a diluir el impacto de las fluctuaciones o correcciones del mercado en el corto plazo, si bien no constituye una garantía de rentabilidad positiva ni elimina el riesgo de mercado asociado al producto y, además, tendrás que tener en cuenta si tu horizonte temporal es este o es más de corto o medio plazo.
La principal herramienta de control de riesgos es la diversificación, que consiste en distribuir el capital entre diferentes clases de activos, sectores económicos y zonas geográficas para reducir la correlación y exposición ante un único evento negativo.
Adicionalmente, el Bróker Online de ABANCASerás redirigido a otro sitio web permite la introducción de órdenes de gestión de riesgos, tales como las órdenes de limitación de pérdidas o stop-loss. Estas instrucciones automatizan la venta de un activo si tu cotización cae por debajo del umbral determinado.
Debes tener en cuenta que, en supuestos de extrema volatilidad o falta de contrapartida en el mercado (gaps o huecos de mercado), el precio efectivo de ejecución final podría diferir del límite establecido.
La diferencia principal está en quién toma las decisiones.
- En la inversión activa, un equipo de gestores expertos analiza el mercado constantemente para intentar "ganarle" y obtener rentabilidades superiores a la media.
- Por el contrario, la inversión pasiva busca simplemente replicar el comportamiento de un índice, lo que suele traducirse en comisiones más bajas al requerir menos intervención humana.
Son dos filosofías distintas para elegir dónde poner tu dinero.
- El value investing o inversión en valor consiste en buscar empresas sólidas que el mercado está infravalorando; es decir, identificar compañías cuyos activos o negocios cotizan por debajo de su valor intrínseco estimado.
- El growth investing o inversión en crecimiento se centra en empresas con un gran potencial de expansión futura, aunque ahora parezcan caras, esperando que sus beneficios crezcan muy por encima de la media.
La diversificación no consiste sólo en adquirir varios activos independientes, sino en elegir activos que no se comporten igual ante los mismos eventos. Una diversificación inteligente en ABANCA incluye:
- Activos: combinar acciones, bonos (renta fija) y fondos.
- Geografía: invertir en diferentes países y divisas para no depender de una sola economía.
- Sectores: repartir el capital entre tecnología, salud, energía o consumo, entre otros.
¡Por supuesto! La combinación de estrategias es una práctica habitual en la gestión de patrimonios para buscar una complementariedad en las carteras.. En ABANCA puedes tener una parte de tu capital en fondos de inversión pasiva y otra en gestión activa o estrategias específicas como el value para buscar oportunidades concretas.
En ABANCA creemos que la inversión debe ser accesible para todos. La cantidad mínima para empezar a invertir en ABANCA depende del producto de inversión que elijas, consulta con tu gestor cuál es el que mejor se adapta a tu aportación . Tienes la opción de activar aportaciones periódicas, lo que te permite ir construyendo tu cartera de inversión mes a mes, adaptándola a tu presupuesto y ritmo de vida.
Abrir tu cartera es un proceso rápido y transparente. Puedes hacerlo de dos formas:
- Desde tu App de ABANCA o Banca Electrónica: Accede al apartado de inversiones y sigue los pasos para dar de alta tu cuenta de valores y/o de fondos de inversión.
- En tu oficina: Si prefieres que te acompañemos, pide cita en tu oficina de ABANCA más cercana y uno de nuestros gestores se encargará de todo.
Para empezar a operar la documentación es mínima. Si ya eres cliente de ABANCA, sólo necesitaremos:
- Actualizado tu DNI o NIE.
- Proceder a tu clasificación bajo la normativa MiFID.
- Firma del Contrato de Custodia y Administración de Valores.
¡Claro que sí! Con el Bróker Online de ABANCASerás redirigido a otro sitio web tienes el control total en la palma de tu mano. A través de nuestra App o de la web, puedes comprar y vender acciones, suscribir, reembolsar o traspasar fondos de inversión o consultar la evolución de tus activos en cualquier momento y lugar.
Para operar a través de ABANCA, es importante que conozcas el horario de apertura de las bolsas. El mercado continuo español, Ibex 35 y las principales bolsas europeas suelen operar de 09:00 a 17:30. Si te interesa el mercado estadounidense como el Nasdaq o el NYSE, el horario suele ser de 15:30 a 22:00, hora española.
Este es un horario aproximado, puedes informarte de los horarios de los distintos mercados a través de internet o consultando con tu gestor.
Recuerda que, aunque el mercado esté cerrado, puedes introducir órdenes para que se ejecuten en cuanto abra, asumiendo que en órdenes a mercado el precio de ejecución inicial se corresponderá con el precio de apertura del mercado, el cual puede diferir del último cierre.
Es un proceso muy intuitivo. Una vez que accedas a tu Banca Electrónica de ABANCA, sólo tienes que seguir estos pasos:
- Busca el valor o empresa en la que quieres invertir.
- Selecciona la opción de "Comprar" o "Vender".
- Indica el número de acciones o el importe en euros.
- Elige el tipo de orden y confirma la operación con tu clave de seguridad.
¡Listo! Recibirás una confirmación en cuanto la operación se haya ejecutado.
El Bróker OnlineSerás redirigido a otro sitio web es tu herramienta digital para gestionar tus inversiones de forma autónoma. Funciona de manera integrada en tu banca a distancia (web o App), permitiéndote consultar cotizaciones en tiempo real, analizar gráficos y gestionar tu cartera de valores sin necesidad de desplazarte. Es como tener una ventana directa a las bolsas de todo el mundo, abierta las 24 horas del día para que tú decidas cuándo y dónde operar.
En ABANCA puedes personalizar cómo quieres que se ejecute tu inversión para proteger tu dinero. Las más comunes son:
- Orden de mercado: se ejecuta inmediatamente al mejor precio que haya en ese momento.
- Orden limitada: permite fijar un precio máximo para la compra o un precio mínimo para la venta. La orden solo se ejecutará si el mercado alcanza o mejora dicho umbral. Si el volumen disponible a ese precio es insuficiente, la ejecución puede ser parcial o quedar suspendida.
- Orden por lo mejor: se introduce sin especificar precio, tomando automáticamente el mejor precio ofrecido por la contraparte en el momento de su recepción. Si no hay volumen suficiente para completar la orden a ese primer precio, el remanente quedará limitado a dicha cotización en el libro de órdenes.
- Órdenes de Stop: sirven para limitar pérdidas, vendiendo automáticamente si la acción cae de un precio que tú elijas.
Invertir conlleva algunos costes que debes conocer para calcular tu rentabilidad real. En ABANCA, los más habituales son:
- Comisión de compraventa: El coste por cada operación que realizas en bolsa.
- Comisión de custodia: Por el mantenimiento y administración de tus valores en tu cuenta.
- Gastos de los fondos: Los fondos de inversión incluyen una comisión de gestión y otra de depósito, así como otros costes implícitos, que ya van descontadas del valor diario del fondo. Además, algunos fondos pueden tener otros costes explícitos, como comisiones de suscripción y/o reembolso, Antes de contratar, siempre tendrás a tu disposición el folleto así como el documento de costes y gastos con el detalle exacto de cada producto con el objetivo de garantizar la transparencia y el conocimiento previo de los costes.
Para las personas física las ganancias de tus productos de inversión tributan en la base imponible del ahorro del IRPF y se dividen en dos bloques según la normativa fiscal:
- Rendimientos del capital mobiliario: Ingresos directos como dividendos de acciones, intereses de depósitos o rentas de fondos de reparto (minorados por los gastos de administración y depósito).
- Ganancias y pérdidas patrimoniales: Beneficios generados al vender acciones o reembolsar las participaciones de un fondo de inversión, calculados por la diferencia entre el valor de venta y el de adquisición.
Los fondos de inversión de acumulación permiten el diferimiento fiscal: no tributas mientras mantengas tu dinero invertido o si realizas un traspaso entre fondos. Solo pagarás impuestos al vender definitivamente tus participaciones. Ten en cuenta que tanto la inversión en valores (acciones) como los fondos de inversión conllevan riesgos y puedes perder el capital invertido.
La mayoría de estas rentas sufren una retención a cuenta del 19% al cobrarse. Al incluir los datos fiscales facilitados por ABANCA en tu declaración, se calculará el impuesto correspondiente a las distintas rentas obtenidas y se descontará lo ya retenido.
Para las personas física las ganancias de tus productos de inversión tributan en la base imponible del ahorro del IRPF y se dividen en dos bloques según la normativa fiscal:
- Rendimientos del capital mobiliario: Ingresos directos como dividendos de acciones, intereses de depósitos o rentas de fondos de reparto (minorados por los gastos de administración y depósito).
- Ganancias y pérdidas patrimoniales: Beneficios generados al vender acciones o reembolsar las participaciones de un fondo de inversión, calculados por la diferencia entre el valor de venta y el de adquisición.
Los fondos de inversión de acumulación permiten el diferimiento fiscal: no tributas mientras mantengas tu dinero invertido o si realizas un traspaso entre fondos. Solo pagarás impuestos al vender definitivamente tus participaciones. Ten en cuenta que tanto la inversión en valores (acciones) como los fondos de inversión conllevan riesgos y puedes perder el capital invertido.
La mayoría de estas rentas sufren una retención a cuenta del 19% al cobrarse. Al incluir los datos fiscales facilitados por ABANCA en tu declaración, se calculará el impuesto correspondiente a las distintas rentas obtenidas y se descontará lo ya retenido.
Los fondos de inversión tienen una ventaja fiscal única: el diferimiento fiscal. Este régimen de diferimiento fiscal es aplicable exclusivamente a inversores que sean personas físicas con residencia fiscal en España. Esto significa que no pagas impuestos mientras no retires tu dinero a través de un reembolso de participaciones, esto es, puedes realizar un traspaso (mover tu dinero de un fondo a otro) sin tener que pagar a Hacienda por los beneficios acumulados hasta ese momento. Solo tributarás cuando realices un reembolso definitivo a tu cuenta corriente, lo que te permite aprovechar al máximo el interés compuesto.
Para conocer el impacto real de los gastos en tu inversión, debes fijarte en el TER (Total Expense Ratio), que suma las comisiones de gestión, depósito y otros gastos operativos del fondo. Dichos costes ya se tienen en cuenta en la rentabilidad mostrada del fondo. Si el producto tuviese costes explícitos deberás descontarlos de la rentabilidad del mismo.
Son las dos formas principales de analizar dónde invertir.
- El análisis fundamental estudia la "salud" de la empresa: sus beneficios, sus deudas, quién la dirige y su sector; busca saber cuánto vale realmente la compañía.
- Por otro lado, el análisis técnico analiza gráficos de precios y volúmenes históricos con el objetivo de identificar tendencias y pautas estadísticas de comportamiento.
En ABANCA creemos que ambos pueden ser complementarios para tener una visión completa.
Los indicadores y las ratios son el análisis de una inversión: nos dan datos rápidos para saber si algo va bien.
- Las ratios (como el PER o la rentabilidad por dividendo) te ayudan a comparar empresas de forma objetiva para saber si están caras o baratas.
- Los indicadores gráficos (como las medias móviles) te ayudan a detectar si es un buen momento psicológico para comprar o vender según el sentimiento del mercado.
Al leer un informe fíjate en tres puntos clave:
- La Tesis: Por qué el analista cree que el mercado se moverá en una dirección.
- El Precio Objetivo: El valor que el experto cree que alcanzará la acción.
- La Recomendación: Suele ser "Comprar", "Mantener" o "Vender". Recuerda que estos informes son una guía para ayudarte a decidir, pero la última palabra siempre la tienes tú según tus objetivos personales.
En ABANCA nos encanta que quieras aprender sobre Inversión y Bolsa, para ello tenemos diferentes canales:
- Blog de Cuentas Claras: Nuestro blog de Cuentas Claras encontrarás información útil sobre inversión y bolsa.
- Bróker OnlineSerás redirigido a otro sitio web: Acceso directo a análisis diarios y noticias del mercado en tiempo real para que no se te escape nada.
- Podcast Inversión Inteligente de ABANCA: Si prefieres aprender escuchando, te recomendamos nuestro podcast Inversión Inteligente. Aquí desgranamos la actualidad económica y consejos de inversión de forma amena y sencilla.
- Tu gestor: Recuerda que siempre puedes acudir a tu oficina para resolver dudas; estamos aquí para que inviertas con conocimiento y total confianza.
